Nos echamos la carga de constantemente ser la motivación o la razón de que alguien crezca pero ese peso no nos toca. Estoy cansada de solo ser “la paz” de alguien, quiero ser su caos, quiero vivir mi vida y que esa persona diga “que brutal, yo también quiero”. Quiero apoyarte pero no quiero ser la única razón por la cual decides crecer.