En el libro de Job, Lucifer tiene un lugar en la corte de Dios: el del «Satán», que significa «acusador», «fiscal». Así lo llama también el libro del Apocalipsis: El acusador de nuestros hermanos (Ap 12, 10). Satanás le recuerda a Dios nuestros pecados, reclamando nuestra condena. Y nos los recuerda también a nosotros, quitándonos la paz y haciéndonos creer que somos indignos del favor […]