” Os voy a citar las 10 normas que forman mi precepto . La primera norma que uno debe cumplir al sentarse a la mesa a comer, es la de sentarse el primero y no esperar a nadie. Sobre todo, si a la comida asisten damas. La segunda es, claro está, empezar a comer antes que nadie ya que por algo nos hemos sentado primero. Sería un malgasto de fuerzas por nuestra parte el habernos sentado los primeros para después no empezar a comer los primeros. La tercera norma depende del restaurante o casa donde comamos. Cuanto más lujoso sea el sitio, más palanquearemos y más sorberemos la sopa. La cuarta norma es rodearnos de todos los trocitos de pan que podamos. Es interesante hacerlos muy pequeños y esparcirlos por todo nuestro territorio en la mesa (el territorio que nos pertenence en una mesa abarca desde la cuchara del comensal vecino que se sienta a nuestra izquierda hasta el tenedor del comensal vecino que se sienta a nuestra derecha). La quinta norma es eructar (def.: Expeler con ruido por la boca los gases del estómago) todo lo que podamos y más. Esto nos ayuda a establecer una jerarquía en la mesa. La sexta sería comer todo cuanto se pueda con las manos para así evitar el desgaste de la cubertería. Sobre todo con alimentos como croquetas, calamares, patatas fritas, embutidos… La séptima norma a seguir para ser el perfecto comensal es la de hablar con el comensal que tenemos más próximo mientras engullimos como animales. De esta forma es prácticmante imposible de evitar que un trozo de nuestro bolo alimenticio acabe en la cara o en algún lugar recóndito de éste. La octava regla sería la de intentar comer más que nadie los platos que se ponen en el centro de la mesa para compartir. La novena norma es que nunca debemos usar la servilleta. Para eso está el mantel o en su defecto, las mangas de la camisa. Por último, la décima regla es, como no podía ser de otro modo, la de levantarse de la mesa el primero y a poder ser dejar que otros paguen la cuenta en el caso de ser un restaurante. Si es en casa de alguien, será a otro quien le toque recoger la mesa y fregar los platos”