Danny Guzmán es un costarricense que, a principios de 2020, decidió acabar con su vida bebiendo Gramoxone, un herbicida altamente tóxico y dañino. En este espacio de nuestra ONG Te Escucho, que batalla contra la depresión desde Chile, nos cuenta las razones que lo llevaron a tomar esta determinación y cómo intentó persuadir a Dios pidiéndole perdón. También hablamos con su hermana que nos revela que no es la primera persona de la familia que lo hace y con Rita Cabezas, la psicóloga cristiana que lo ministró para ser libre en el Nombre de Jesús.