Llega un momento en el que debo dejar de andar pidiendo tanta señal, mi fe debe mejorar, y Jesús me lo recuerda. Y esa fe únicamente puede mejorar charlando más con Jesús.
Llega un momento en el que debo dejar de andar pidiendo tanta señal, mi fe debe mejorar, y Jesús me lo recuerda. Y esa fe únicamente puede mejorar charlando más con Jesús.