Ya pasó un considerable tiempo de la mano con Jesús y aun así, le suelo fallar. Esta es una vez de tantas, y Jesús es tan amoroso que hasta sus retos son dulces pero incisivos.
Ya pasó un considerable tiempo de la mano con Jesús y aun así, le suelo fallar. Esta es una vez de tantas, y Jesús es tan amoroso que hasta sus retos son dulces pero incisivos.