Salmos 119:109-112 (Reina-Valera Actualizada 2015) De continuo está mi vida en peligro, pero no me olvido de tu ley. Los impíos me pusieron trampa, pero no me desvié de tus ordenanzas. Tus testimonios son mi heredad para siempre porque ellos son el gozo de mi corazón. He inclinado mi corazón para poner por obra tus leyes de continuo y hasta el fin.