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Nuestro episodio octogésimo séptimo se lo queremos dedicar a Beatriz Alonso Aranzábal, que ha fallecido recientemente y nos ha dejado literatura, cine y música.
En este mes tenemos las ganas y el tiempo suficiente para hablaros de algunas cosas bonitas y románticas porque hemos grabado en febrero que es el mes del amor, ¿o no?
En las Desnoticias, Fernando nos explica que había gente que escribía en un pasadizo de Pompeya hace casi dos mil años y se dejaban mensajes de amor, pero en Inglaterra, en cambio, hace doscientos años, ya había haters que enviaban postalitas de burla.
Nos contamos No hemos venido a divertirnos, de Nina Lykke, libro recomendado por nuestro colaborador espontáneo, Alfredo, especialmente para Fernando, pero que hemos leído los dos y nos hemos divertido bastante y nos ha parecido que aunque hable de Noruega y de la gente que escribe y se codea en el mundo cultural allí, también habla de la gente de aquí que hace las mismas cosas o parecidas.
El cuento en el que nos hemos quedado a vivir, Fruto de la inercia, de Andrés Ortiz Tafur, nos ha dejado sin palabras pero con mucho que decir, un cuento en el que conviven dos tiempos, el de quien toma decisiones y quien las acata que, mientras, se queda pegado a un grifo que gotea, como la vida, y puede pasarse años así.
Para terminar, Ana lee para Pescado en la red un texto de Cristina Requejo sobre las ganas y nos damos cuenta de que hay que seguir porque todavía tenemos ganas y, por suerte, tiempo.
El próximo mes, se nos ha olvidado decirlo, leeremos La telepatía nacional, de Roque Larraquy, y nos quedaremos a vivir en el cuento Cuna, de Isabel González.
Recuerda comprar libros en librerías de barrio y ¡Cierra el libro al salir!
#NinaLykke #AndrésOrtizTafur #libros #cuentos
By Ana Vidal y Fernando Vicente5
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Nuestro episodio octogésimo séptimo se lo queremos dedicar a Beatriz Alonso Aranzábal, que ha fallecido recientemente y nos ha dejado literatura, cine y música.
En este mes tenemos las ganas y el tiempo suficiente para hablaros de algunas cosas bonitas y románticas porque hemos grabado en febrero que es el mes del amor, ¿o no?
En las Desnoticias, Fernando nos explica que había gente que escribía en un pasadizo de Pompeya hace casi dos mil años y se dejaban mensajes de amor, pero en Inglaterra, en cambio, hace doscientos años, ya había haters que enviaban postalitas de burla.
Nos contamos No hemos venido a divertirnos, de Nina Lykke, libro recomendado por nuestro colaborador espontáneo, Alfredo, especialmente para Fernando, pero que hemos leído los dos y nos hemos divertido bastante y nos ha parecido que aunque hable de Noruega y de la gente que escribe y se codea en el mundo cultural allí, también habla de la gente de aquí que hace las mismas cosas o parecidas.
El cuento en el que nos hemos quedado a vivir, Fruto de la inercia, de Andrés Ortiz Tafur, nos ha dejado sin palabras pero con mucho que decir, un cuento en el que conviven dos tiempos, el de quien toma decisiones y quien las acata que, mientras, se queda pegado a un grifo que gotea, como la vida, y puede pasarse años así.
Para terminar, Ana lee para Pescado en la red un texto de Cristina Requejo sobre las ganas y nos damos cuenta de que hay que seguir porque todavía tenemos ganas y, por suerte, tiempo.
El próximo mes, se nos ha olvidado decirlo, leeremos La telepatía nacional, de Roque Larraquy, y nos quedaremos a vivir en el cuento Cuna, de Isabel González.
Recuerda comprar libros en librerías de barrio y ¡Cierra el libro al salir!
#NinaLykke #AndrésOrtizTafur #libros #cuentos