Dios no te puso los ojos en la espalda, El Señor los puso en tu rostro para que siempre mires hacia adelante y avances. Hoy comparto cómo pides siempre mirar hacia el frente sin dejarte afectar por el pasado.
Dios no te puso los ojos en la espalda, El Señor los puso en tu rostro para que siempre mires hacia adelante y avances. Hoy comparto cómo pides siempre mirar hacia el frente sin dejarte afectar por el pasado.