Fue único e irrepetible. Trazó una línea divisoria, marcado un inexorable antes y después. Personajes de la historia y de la actualidad, se entremezclaban sobre el ring. Adorábamos a los buenos y repudiábamos a los malos, aunque con el paso de los años, todos se nos hacen buenos en los recuerdos.
Martín Karadagián y sus Titanes en el ring. Un programa que genera emoción, hasta en las generaciones que no lo vivieron.