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Or


Empezamos el año, people.
Hablo del caos dentro del orden, de que he dejado de fumar y que con 2 vinos me pongo ya fina.
Serán también los 31, imagino.
He vuelto, chavalada.
No sé durante cuánto tiempo, pero estoy por aquí again.
Os pongo un poco al día de cómo va todo.
Creo que tenemos que valorar más las intensidades,
porque al final la vida es eso, ¿no?
El duelo hay que transitarlo.
Y lo importante, como siempre, es rodearte de gente que amas.
Hoy quiero hablarte de la decepción.
Doy comienzo a un espacio breve de confesiones mundanas desde mí.
Espero acompañarte cuando más lo necesites y te mando un abrazaaaaaaco tamaño familiar.
Con Bea todo es más fácil.
Nacimos el mismo dia, aunque yo soy 5 horas mayor que ella y se encarga de recordármelo de tanto en tanto.
Podríamos decir que es una hermana separada al nacer. Confirmamos.
Aquí la tenemos a ella, que ha decidido acompañarme un poquito más en otra locura, para hablar un ratico conmigo sobre este tema que nos atormenta en todas las edades y que merecía capitularse.
El set de grabación es el sofá de mi casa.
Mi madre es la persona que me ha enseñado en gran medida cómo quiero creer en el amor. Aquí la tenemos a ella (reconocida por muchos como la Luisi), para hablar un ratico conmigo sobre este tema que siempre ha mecido nuestras conversaciones y que merecía ser el primer capítulo de muchos. Lo que se ve al fondo es Sierra Nevada.
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