La provisión de Dios no solo es material. Él suple descanso al alma cansada, paz al corazón agitado y esperanza al que se siente perdido. Su presencia es suficiente.
La provisión de Dios no solo es material. Él suple descanso al alma cansada, paz al corazón agitado y esperanza al que se siente perdido. Su presencia es suficiente.