Tom Jones irrumpe en el panorama musical en 1965 con una canción que le acompañara toda su carrera. Un icono sugerente y de un pretendido atractivo sexual que se mantiene siempre dentro de lo políticamente correcto, quizá por ello ha trascendido a generaciones de fans. La película sugerida es la siempre mal interpretada Sonrisas y lagrimas de la que veremos que no es tan noña ni cursi como todos creíamos.