En mi juventud, durante los años 80 de aquella movida madrileña, se hizo famosa una canción de Víctor Manuel: «Déjame en paz, que no me quiero salvar». La he recordado mientras contemplo el dolor del Señor ante aquellos judíos que parecían empeñados en no dejarse salvar. Jesús les ofrece el remedio ante la muerte: Quien guarde mi palabra no verá la muerte para siempre. Y […]