En el siglo XIX, la Nación Mapuche estaba rodeada por dos jóvenes e inestables repúblicas: Chile y Argentina. Ambos países afianzaban sus modelos de desarrollo y sus idearios culturales, políticos y raciales; escenario en que “La Mapuchería” (coordinación política entre los mapuche) debió afrontar los desafíos de mantener la independencia y el territorio pactado con los españoles. Política diplomática y la guerra fueron las caras de este problema, un verdadero Juego de tronos que el historiador Fernando Pairican narra en su libro “TOQUI: Guerra y Tradición en el Siglo XIX” y que detalla junto a Lautaro Llao en una conversación íntima para Recado Confidencial.