Compaginar tareas no siempre es fácil, especialmente cuando no tienen mayor relación entre ellas, o cuando implican áreas diferentes de la vida como familiar y profesional. He observado que si no ponemos suficiente consciencia en lo que hacemos, es fácil dejarnos seducir por el macro objetivo, descuidando las cosas micro de la vida. Pero oye, dicen que la felicidad está en los pequeños detalles...