Hoy te invito a que le declares a Dios lo que tienes y prepara tus vasijas porque el Señor te quiere bendecir.
Ten fé, confía en Él y trae la vasija de tu corazón porque el Señor te va a llenar del aceite de su bendición.
Hoy puede ser el día en que se acabe la escaces de su presencia, de cambiar la tristeza por gozo y de permitir que El actúe y entonces, los que te miraron como casa desolada, hoy verán la mano de Dios cambiando tu historia, abriendo caminos en medio de tu desierto, llenando tus vacíos y cambiando tu lamento en baile.
Recuerda, lo que tienes, es suficiente, si lo pones en manos de Dios y ahí donde estas es el escenario perfecto para que Él haga un milagro en tu vida, porque al que crée, nada le es imposible.