En Briceño recientemente las personas hablan de los incrementos en el precio de la carne, además, se cuestionan de dónde viene, pues desde que se cerró la planta de beneficio animal en su municipio en el 2016, han enfrentado esta y otras problemáticas de salubridad y medioambientales.
Y es que precisamente, las plantas de beneficio animal son los establecimientos donde se sacrifican los animales que han sido declarados aptos para el consumo humano, y su funcionamiento depende del cumplimiento de requisitos que garanticen calidad e inocuidad en los procedimientos, según la normatividad establecida a nivel nacional.
Beto Agudelo desde Briceño Stereo preparó un informe que recoge el sentir de consumidores y vendedores, quienes finalmente son los que asumen los sobrecostos que implica trasladar los animales hasta la planta más cercana en Yarumal.