Fran Healy (Photo by Dave J Hogan/Dave J Hogan/Getty Images)
En 1999 un periodista muy emocionado le dijo a Fran Healy que viniera con Travis a México porque tenían muchos fans. Se tardaron 5 años en visitar por primera vez nuestro país y quedaron impactados con la respuesta.
Evaristo Corona: Antes de cualquier otra cosa te quiero preguntar ¿Cuándo te diste cuenta de que tienen una relación especial con México?
Fran Healy: Bueno, la primera idea o pista que tuve de ello fue en el lobby de un hotel en 1999 cuando un periodista, yo no sabía que él era un periodista, me lo dijo. Se acercó corriendo a mi y se encontraba enloquecido. Estaba tan emocionado que me abrumó y me pregunté ¿Quién será? y me dijo "Oh, por dios. Tú eres de Travis y México y tienes que ir. México te ama" y yo no lo creía y le preguntaba si era en serio y me respondió que yo no tenía ni idea. Honestamente yo ni sabía que nos tocaban... sabía que sonábamos en la radio en Reino Unido, Estados Unidos, quizá el resto de Europa pero no en México o cuando menos eso creía yo y esa fue la primera idea.
Evaristo Corona: Quiero decir que creo que ese periodista era Ricardo Zamora o quizá Erich Martino. Ambos trabajaban para una estación de radio llamada Radioactivo aquí en México.
Fran Healy: Sí, sí. Creo que sí era él.
Evaristo Corona: Por supuesto. Yo trabajaba ahí. Conozco la historia. Le ponía atención a lo que estaba pasando con ustedes. Ahora que escucho el otro lado de la historia se me pone la piel de gallina.
"México es un hogar espiritual para Travis"
Travis, 2004 (Photo by Jo Hale/Getty Images)
En la carrera de una banda hay conciertos memorables, para Travis está Glastonbury, un pequeño show en Nueva York y EL concierto en Palacio de los Deportes, el más largo en la historia de la banda.
Fran Healy: Oh, sí. Pero nosotros no vinimos a México sino hasta 1004. Pasaron cinco años. Y aun así nosotros no... yo nunca reviso los foros en donde tocamos. No hablo de las ciudades. Por supuesto que sabía que tocaríamos en la Ciudad de México pero no sabía que íbamos a tocar en el Palacio de los Deportes. Pensé que tocaríamos para 500 personas y de pronto llegamos a un lugar gigantesco y pregunto ¿Qué es esto? y me contestan que es el lugar donde vamos a tocar y pensé que estaban bromeando y no era así. Pregunté si habíamos vendido boletos y me dicen que la taquilla estaba agotada. Y de nuevo pregunté si estaban bromeando. Ninguno de nosotros lo podía creer. Y la otra cosa era que los piratas tenían la mejor mercancía a las afueras. Tenían los caballitos, las bufandas, los sombreros, las playeras, las tazas. Todo. Y ese concierto en el Palacio de los Deportes fue... En la carrera de una banda hay conciertos así. Está Glastonbury, encabezar Glastonbury, tocamos un show pequeño en Nueva York que fue especial, en el Irving Plaza y el del Palacio de los Deportes que se encuentra kilómetros por encima de Glastonbury. En verdad. Porque Glastonbury es muy abstracto y no era nuestro concierto. Nosotros tan solo somos parte de algo más grande y aunque éramos una de las bandas más grandes apenas nos dan un espacio de tiempo e hicimos lo nuestro y fue como un sueño y después nos fuimos y luego cuentas que eso sucedió y lo recuerdas pero venir aquí a nuestro propio show y con la reacción tan energética de la gente. Nosotros como banda, cuando damos un concierto tocamos como... siempre nos decimos los unos a los otros que nos imaginemos que será el último show de nuestras vidas porque en verdad puede serlo y sería horrible si no tocaras como si tu vida en verdad dependiera de ello y así enfrentamos cada concierto y el público mexicano... wow... nos regresaban esa energía y más. Esa fue la primera vez que en verdad sentimos eso y es por ello que regresamos a México una y otra vez. No me importa que tan grande es el foro o que tan pequeño sea,