En este nuevo episodio de Tu habla que yo te leo, nos adentramos en el lenguaje más elocuente de todos: el silencio.
Ese que incomoda, que grita cuando nadie habla, que delata más de lo que protege.
Exploramos cómo el cuerpo reacciona cuando las palabras se ausentan, cómo la mirada se vuelve más intensa, cómo el gesto se convierte en grito.
Este capítulo es una invitación a escuchar lo que no se dice, a leer lo que se calla. Porque incluso en el mutismo, el cuerpo sigue hablando… y tú también.