Pelea tus batallas para que todos sepan Quién es Él. Camina con Jesús de manera apasionada, sí. Pero apasionado por Su nombre. Porque cuando tu identidad está clara en Cristo, la honda en tu mano es más que suficiente, y la paciencia en tu corazón se convierte en tu mayor fuerza. “Tu identidad no se prueba venciendo gigantes. Se vive fiel en el valle.”