La experiencia son solo ladrillos. Hay personas que solo ven en ellos armas arrojadizas y otras que son capaces de construir rascaielos. El ladrillo es solo un material con el que materializar lo que tienes dentro de la mente. La experiencia se vuelve un paraíso para el que sabe observar y construir y un infierno para el que espera que solo sabe lanzar, defenderse y compartir dolor.