En el entorno digital actual, captar la atención del público es cada vez más difícil debido a la abundancia de contenido y la sobreestimulación sensorial. Los creadores deben adaptarse a esta realidad para lograr que su material sea visto y valorado. La cantidad y variedad de contenido en Internet obliga a captar la atención en segundos o menos, lo que dificulta que el público valore el esfuerzo creativo detrás del contenido.