La expiación es la única defensa que no se puede usar destructivamente ya que no es un recurso que nosotros hayamos inventado. La expiación es un acto de amor de Dios lleno de su gracia hacia nosotros para corregir nuestro errores. El altar de Dios solo se logra comprender con nuestra vision espiritual es imposible lograrlo ver con nuestros ojos físicos. Siempre que tienes miedo te engañas a ti mismo y tu mente no puede entonces servir al Espíritu Santo. Solo a travez de la expiación superamos el temor y entramos a entramos de amor.