Tener tiempo libre no significa necesariamente estar descansando.
Imagina que has terminado de trabajar.
Por fin tienes un rato libre.
Coges el teléfono.
Miras WhatsApp.
Entras en una red social.
Ves unos vídeos.
Lees alguna noticia.
Saltas de una cosa a otra.
Y cuando te das cuenta ha pasado una hora.
No estabas trabajando.
No estabas cumpliendo ninguna obligación.
Técnicamente estabas utilizando tu tiempo libre.
Pero aparece una pregunta:
¿Has descansado realmente?
Porque una cosa es dejar de trabajar.
Otra es distraernos.
Otra es entretenernos.
Otra es disfrutar.
Y otra diferente puede ser recuperarnos.