Desde el inicio del mismo primer inning, Schneider condicionó las decisiones de Manny Gonzalez, que la verdad estaba con la zona perdida y que con los reclamos constantes del manager de Toronto, empezó a cantar strikes a diestro y siniestro contra los Orioles que fue lo que calmó al timonel de los canadienses. Cuando Manny Gonzalez ponchó a Mountcastle en el 8º con esa bola groseramente fuera de la zona de strike, creo que Schneider se sintió complacido porque logró su objetivo: tuvo al umpire de su lado todo el partido condicionando a los bateadores de los Orioles.