En la Biblia vemos la vida de los apóstoles. Cada uno de ellos tenía una vida antes de Jesús, una vida común con trabajos del día a día. Pescadores, artesanos, recaudadores de impuestos, etc. Hasta que experimentaron un cambio inesperado en sus vidas.
¿Qué sucedió exactamente? ¿Qué pudo ocurrir para que sus vidas cambiaran tan radicalmente? La respuesta es: Jesús. Cuando conocemos a Jesús, nuestra vida tiene que cambiar por completo. Tal vez ahora te ves y piensas: “Pero Dios no está haciendo nada en mí” o “cómo podría hacer algo con alguien como yo”. Dios siempre está cerca y la invitación siempre está en la mesa, solo tenemos que dar el primer paso.