¿Qes con tus sueños rotos? ¿Con ese miedo a que Dios no te use porque fallaste? ¿Con esa relación sentimental que te tiene atrapado? Deja de intentar “ser digno” y empieza a confiar desesperadamente. Jesús no vino por los justos, vino por los que saben que están sucios. Pedro negó a Cristo y terminó liderando Pentecostés. Marcos abandonó a Pablo y terminó escribiendo un evangelio. David pecó con Betsabé y de esa línea nació el Mesías.