Si quieres ir en la dirección correcta, necesitas conocer tu destino final. Los detalles de tu vida solo tienen sentido si los ves desde la perspectiva de la eternidad. La eternidad nos enseña lo que realmente es importante en la vida. Nos estás solo, en ti habita su Espíritu. Si Dios no te está a algún lugar, seguir a Cristo ha sido una pérdida de tiempo colosal.