Un 11 de febrero de 1913, iniciaba la Decena Trágica. Victoriano Huerta simulaba un ataque a la Ciudadela.
A las 10:30 a. m. del 11 de febrero comenzaron las acciones bélicas. Huerta ordenó el ataque de artillería, pero solo le proporcionó a Felipe Ángeles obuses de metralla que no hacían ningún daño a La Ciudadela y a Rubio Navarrete no le dejó en claro sus objetivos. Imposible tomar el edificio.