Un 11 de septiembre de 1829 se venció al Ejército español en Tampico. La Bandera Nacional debe izarse a toda asta.
Antonio López de Santa Anna, comandante militar de Veracruz, enterado del desembarco español en Tampico se dispuso a acudir a la defensa.
Un ciclón tropical penetró en el área al atardecer. Con las lluvias, el río Pánuco se desbordó anegando las fortificaciones de ambos bandos.
El día 10 amaneció aún lloviendo. A las 16:00 h Santa Anna ordenó el ataque al fortín español con una columna de 1000 hombres dirigida. Lucharon toda la noche y a las 3 de la tarde, los españoles se rindieron.