Un 9 de octubre de 1890, Clément Ader logró hacer volar el primer avión de la historia, el Éole.
Con apariencia de murciélago, se propulsaba mediante un motor de vapor de su propia invención. Ader intentó realizar su primer vuelo y se suele aceptar el hecho de que el aparato despegó, pero para realizar un salto totalmente descontrolado de 50 metros y 20 cm. de elevación, aunque 13 años antes que los hermanos Wright.