El verdadero padre de la Patria fue Agustín de Iturbide.
La llamarada de petate que fue el alzamiento de Hidalgo en septiembre de 1810, terminó pronto, y el cura fue ejecutado en 1811.
Morelos tomó entonces el liderazgo, pero poco pudo hacer. Hay que recordar que el grito de Hidalgo clamaba fidelidad al rey español, pues Napoleón Bonaparte había coronado a su hermano José como rey de España en 1808
Pero Fernando VII recuperó el trono en diciembre de 1814, así que ya no había pretexto para oponerse a las fuerzas realistas.
Así lo entendió mucha gente, y por eso los movimientos insurgentes se debilitaron. Morelos fue aprehendido y ejecutado en 1815.