Un 3 de octubre del 2010 Alemania terminó de pagar las reparaciones de guerra de la Primera y Segunda Guerras mundiales.
Tras la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles firmado en 1919, impuso a Alemania reparaciones gigantescas por los daños de la guerra.
La cifra inicial ascendía a 132 mil millones de marcos oro, una suma imposible de pagar para una nación devastada.