Un 30 de octubre de 1810, en la batalla del Monte de las Cruces, los insurgentes con Hidalgo y Allende al frente, derrotaron a los realistas.
Por motivos desconocidos, Miguel Hidalgo decidió no entrar en México y se va al Bajío, hacia León, donde nos días después, el 7 de noviembre, Félix María Calleja consigue la primera derrota insurgente en la batalla de Aculco, y esto hizo que Hidalgo y Allende se bronquearan. A tal grado, que cada quien tomó su camino... Hidalgo a Valladolid y Allende a Guanajuato...