Un 4 de octubre de 1855, el Gral. Juan Álvarez Hurtado fue nombrado presidente interino de México, y lo sería solo por dos meses.
Su gobierno fue fugaz pero brillante, logrando reunir a una generación excepcional: Ignacio Comonfort en el ministerio de Guerra, Melchor Ocampo en Relaciones Exteriores, Guillermo Prieto en Hacienda y Benito Juárez en Justicia.