Un 6 de septiembre de 1847, rotas las conversaciones con Estados Unidos, nos informaron que invadirían la CDMX y que iban hacia Chapultepec. En el camino, se dio la batalla de Churubusco.
Cuando perdió la batalla el Ejército mexicano, el general gringo Twiggs preguntó por las balas y la pólvora al Gral. caido Pedro María Anaya. El mexicano le contestó:
“Si hubiera balas, ustedes no estarían aquí”.