Un día perfecto se construye cuando andamos con Dios, porque Él es perfecto. Andar por dónde Él anda es agradable y todo lo que experimentamos es bueno y conveniente.
Un día perfecto se construye cuando andamos con Dios, porque Él es perfecto. Andar por dónde Él anda es agradable y todo lo que experimentamos es bueno y conveniente.