Parecía imposible hacer cambiar la realidad de lazarito y su familia. Pudo ser la historia del abandono, una de esas que rompe corazones. Nació con un serio retraso mental, y fue como lanzar un cubo de agua en medio del regocijo que deparaba su llegada. Padece de Síndrome de Down, fueron las palabras que aún resuenan en los oídos de sus padres, motivo que hizo cambiar la vida de todos.