Israel cuando estuvo bien, nunca se postró ante ninguna imagen. Ellos tenían los pergaminos que escribieron los profetas, por orden de Dios; para que conocieran su Palabra. A la Iglesia de Corinto, llegaron predicando a Cristo; pero no al verdadero Cristo. Como ahora, que algunos Predicadores hablan de Cristo; pero no de acuerdo a la verdadera Palabra de Dios, que exige Santidad.