La épica acción de la Generación del Centenario el 26 de julio de 1953 se agiganta con el tiempo y 66 años después de los asaltos a los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo la huella trascendente de aquellos hechos marca la historia de una nación que eligió desde hace mucho su propio destino.