A mi hermano, la única persona que tenía en este mundo, se le estaba yendo la olla y no sabía cómo podía ayudarlo. Tuve que acostumbrarme a la angustia de no saber qué sería de él, qué sería de nosotros.
A mi hermano, la única persona que tenía en este mundo, se le estaba yendo la olla y no sabía cómo podía ayudarlo. Tuve que acostumbrarme a la angustia de no saber qué sería de él, qué sería de nosotros.