El uso del lenguaje crea realidades. La gramática es su andamiaje. Las tradiciones escritas y las reglas implícitas y explícitas nos ayudan en su construcción. Pero parece que las prisas, y la rapidez que dominan las nuevas tecnologías nos abocan a una transformación. Mayores y jóvenes debemos consensuarlo para que siga siendo, limpia, fija y da esplendor.