Y si mi vida se pudiera detener en un mensaje…
Sería el tuyo, el de después y el de ayer. Ayer cuando mi vida se desordenaba con tu presencia sin querer y perdida…
Apareciste para enseñarme una lección sin maleta y teniendo muy clara tu partida. No te quedaste ni un mes, ni tan apenas unos poquitos días. Y yo me hubiera quedado media vida… y a ti te quemaba mi presencia si me sentías un poquito cerquita…
La cercanía y el calor fueron el error. Fueron las dos acciones que derritieron mi corazón y me inundaron de alegría y dolor…
Hoy tomo el sol y me achicharro, mientras recuerdo tus mensajes de ayer y me explota el cora de tanto amor…
El color del verde del césped. El calor del no verde sobre mi piel…
El sol baña mi cuerpo mientras el dolor baila en mi interior y la desesperación grita en mi interior. Me desquicias. Lo sabes. Lo haces y yo bebo cerveza mientras un bocata de jamón se derrite al sol…