Las circunstancias a veces pueden nublar tu vista, pero lo que puedes hacer es confiar y afrontar los procesos transformando ese montón de ruinas en una adoración sincera y altar sincero para Dios.
Las circunstancias a veces pueden nublar tu vista, pero lo que puedes hacer es confiar y afrontar los procesos transformando ese montón de ruinas en una adoración sincera y altar sincero para Dios.