Aunque somos pecadores y merecemos el castigo eterno y el rechazo, Dios nos ha provisto un medio de salvación y esperanza por medio de Jesucristo.
Cuando creemos en Él y nos arrepentimos de nuestros pecados, entonces recibimos la gracia para comenzar una nueva vida.
Permítame preguntar, ¿ha creído en Jesucristo como su Señor y suficiente Salvador?