Imagínate que por tus actos, por tus oraciones, por tu búsqueda, Dios se agrade tanto de ti que decida visitar tu hogar y derramar su Espíritu en ti, tu familia y tus amistades. Pues esto fue lo que sucedió con Cornelio.
Imagínate que por tus actos, por tus oraciones, por tu búsqueda, Dios se agrade tanto de ti que decida visitar tu hogar y derramar su Espíritu en ti, tu familia y tus amistades. Pues esto fue lo que sucedió con Cornelio.