Cuando llegue el día del Señor los orgullos doblarán sus rodillas contra su voluntad, pero los que con humildad se han abrazado a la cruz recibirán con gozo la herencia que el Señor les ha prometido.
Cuando llegue el día del Señor los orgullos doblarán sus rodillas contra su voluntad, pero los que con humildad se han abrazado a la cruz recibirán con gozo la herencia que el Señor les ha prometido.