El hombre y la mujer de Dios, deben estar capacitados para ensear: ser buenos maestros, conocedores de la Palabra de Dios. Adems debe ser autoridad en su casa, debe gobernar bien su hogar y tener sujetos a sus hijos; con honestidad. De este modo, estar preparado para cuidar bien la Iglesia de Dios. Debe respetar a todos, sin distincin e inspirar respeto; por ser irreprensible.