Cuando uno está dentro del auto, no se preocupa de los obstáculos que tiene enfrente. Toda esa preocupación se lo deja al chofer. Con Dios es lo mismo, Él es quien dirige nuestra vida ¡Déjate guiar por Jesús!
Cuando uno está dentro del auto, no se preocupa de los obstáculos que tiene enfrente. Toda esa preocupación se lo deja al chofer. Con Dios es lo mismo, Él es quien dirige nuestra vida ¡Déjate guiar por Jesús!